Navidad en el hospital por Isabel Vásquez - Tercer puesto concurso Escritores Universales


 


Navidad en el hospital

 

Era una Nochebuena tranquila, llena de emociones porque era la primera vez que Mary, recibiría la navidad junto a sus padres, pero casi al promediar las once de la noche sucedió algo inesperado, repentino. Su madre se quejó de un intenso dolor de cabeza al punto de gritar de dolor, segundos después se desmayó. Esto paralizó a Mary, dando luego unos gritos de angustia y de dolor ante la mirada atónita de su padre.

Presintió por un momento que su mundo se detenía al presenciar el desmayo sorpresivo  de su madre. Sintió que todos los temores y angustias que antes habían existido en su vida, se hacían minúsculos comparados con ese momento monstruoso que les tocó vivir, ese momento en el que crees que nada tiene sentido, ese instante donde ella apreció que nada valía la pena si su madre moría.

Pasaron unos minutos antes de que su madre volviera en sí, mientras esperaban a la ambulancia, le rogaba a todos los santos, dioses, fuerzas omnipotentes, que su madre no se muriera.

Llegó la ambulancia y recibieron la navidad camino al hospital, tal vez el lugar menos pensado, menos imaginado, para recibirla, pero así fue.

Llegaron al hospital en busca de respuestas y el diagnóstico fue un aneurisma cerebral, se le había reventado y su pronóstico era muy grave, debían operarla pronto.

Fueron días de angustia para toda la familia, no sabían si soportaría la operación, pero gracias a Dios todo salió bien. Mary sabía que la recuperación de su madre sería lenta, y estaba dispuesta a luchar junto a ella hasta que estuviera recuperada del todo, así transcurrieron algunos días, yendo y viniendo del hospital junto a su padre. Su madre requería de cuidados y atenciones  especiales, era preciso que algún familiar estuviera siempre ahí para mayor seguridad.

Los días, las semanas y los meses pasaron en ese triste y frío pasillo del hospital, aquel pasillo se convirtió para Mary en su segundo hogar por un tiempo, solo la abrigada el calor del cariño de la gente que estaba con ella en esos momentos de tensión y pesar, al transcurrir los meses la madre de Mary se recuperó y logró volver a casa. Los días en casa fueron muy difíciles sobre todo las primeras semanas, pero con dedicación, con amor, con perseverancia y voluntad se logran muchas cosas en la vida y eso fue lo que pasó con la madre de Mary.

Logró recuperarse y ahora vuelve a ese pasillo del hospital para sus controles y chequeos requeridos por los médicos. Ese mismo pasillo del hospital donde hace más de treinta años la había visto nacer, hoy vio renacer a su madre, sin pensarlo, ese pasillo era testigo de penas, dolores y algunas muertes, pero también de nuevas vidas y qué es la vida si no vencer a la muerte, y así se sentía la madre de Mary, una vencedora, una guerrera, porque luchó por su vida hasta el último minuto.

 

Isabel Vásquez

  



Comentarios

  1. Cuando sucede algo así en un núcleo familiar se fractura el tiempo, hay un antes y todo un después que se recuerda siempre. Es un relato humano, real, que le puede pasar a cualquiera. Y me alegra enormemente que siendo tu primer relato, recibas de nuestros amigos Escritores Universales, este reconocimiento. Enhorabuena y a seguir escribiendo. Un abrazo guapa.

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    1. Laura ,muchas gracias por tus lindas palabras y tu gran apoyo.
      Un fuerte abrazo.

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  2. A escribir se aprende escribiendo y, si como he leído antes, éste es tu primer relato, puedes estar orgullosa del resultado final. Sigue plasmando tus historias en papel, tienes mucho que contar.

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    1. Lola , gracias por los buenos deseos y seguiré escribiendo.
      Un beso.

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  3. Hola Lola, siento no haber comentado antes este precioso relato, el tiempo y yo solemos estar reñidos. Me ha gustado mucho, una historia sencilla que he leído con placer, un saludo cordial.
    Atentamente tuyo Benjamín

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    1. Hola Benja , muchas gracias y me da mucho gusto que te haya gustado.
      Un beso y un abrazo.

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